Este cuellecito es lo más sencillo y eficaz del mundo, desde luego lo más fácil que se puede hacer y para las frioleras como yo, lo más de lo más.
No tiene nada, unas cuantas pasada en punto bobo y otras en punto liso, así hasta que se acaba el ovillo. La gracias es elegir una lana que sea lo más suave y gustosa del universo, yo lo he hecho con Dulce Cashmere de Lanas Stop y para cuellos me parece una de las mejores elecciones, lo recomiendo, no sé que tal será para otros trabajos, pero para el cuello es fantástica.
Besos
Eva